El en Camp Nou dicen que saben de buen fútbol. Es un campo donde se ha visto pitar al equipo aun ganando 6-0. Pero la realidad es otra: gente como Motta o Rochemback tuvieron un crédito casi ilimitado, por dos balones mal peleados. El público del Camp Nou es como cualquier otro: si las cosas van mal, pitan a los buenos y ensalzan a los malos pero “con casta”, aunque pierdan balones decisivos que acaban en gol encajado.
Se pitó a Rivaldo, uno de los mejores jugadores que jamás han vestido la camiseta del barça, por “pesetero”; se pitó a Kluivert por la misma razón y por “fallar goles cantados” (aun así sigue siendo el cuarto máximo goleador de la historia del barça), pero en cambio, a gente mediocre como Saviola, el fichaje más caro de la historia del barça, que no juega bien ni en un grande, ni en un mediano, ni en otras ligas inferiores como la francesa, y que falla goles como pocas veces se ha visto en un delantero, se le tiene en un altar. No se le critican sus muchos defectos, ni lo que cobra, ni nada que a otros jugadores realmente buenos y que demostraron con la camiseta del barça su valía, sí se hizo.
Ayer Saviola apareció seis minutos, y la gente enloqueció. La gente que “sabe de fútbol”. Saviola aprovechó bien sus seis minutos, e hizo las tres jugadas que le han hecho famoso en todo el mundo:
- fallar un gol cantado por disparar a una velocidad de 0′7 km/h
-perder un balón por adelantárselo 5 metros
-agachar la cabeza y regatear en cualquier dirección, perdiendo el balón de nuevo
Y el público “que sabe”, tan contento.